Cuando se inicia un negocio digital, son muchas las cosas que se han de planificar antes de empezar: negociar con proveedores, diseño y funcionalidades de la web, pasarela de pagos, sistemas de distribución, posicionamiento en buscadores, campaña de marketing y una larga lista de etcéteras. Existe, sin embargo, un paso previo que es tan importante y definitorio como todo lo anterior, y es decidir qué clase de empresa quieres presentar al mundo. En definitiva, qué clase de emprendedor quieres ser.
Como toda opinión parte de una experiencia personal, debo decir que tengo en mente (y solo en mente, por ahora) un negocio digital de venta de productos para animales de compañía en México, muy del estilo de zooplus y así intentar contrarrestar el enorme poder de una compañía llamada +kota que tiene cientos de tiendas por todo el país y venden animales que tienen en condiciones lamentables. Un Mister Guau pero a lo bestia, vamos.
Con esto en mente, quisiera compartir algunas recomendaciones que pueden marcar la diferencia entre tener un negocio online y contribuir a la comunidad online haciendo dinero.
1. Que tu negocio se base en algo que te apasiona. Vas a pasar muchas, pero muchas horas de tu vida trabajando en él, así que elige con cariño. Aunque identifiques un nicho en el mercado, si vender tornillos y tuercas no te mueve un pelo, piénsatelo mejor.
2. Intenta en la medida de lo posible, que el producto o servicio que vendas contribuya en algo a mejorar las vidas en la comunidad, la ciudad, el país con el que haces negocio. Hacer dinero no lo justifica todo, y ya tenemos a las grandes corporaciones y los gobiernos corruptos para quitarnos el dinero sin darnos nada realmente valioso a cambio. Tienes la oportunidad de hacer la diferencia.
3. Promueve la comunicación abierta y constante con tus clientes o clientes potenciales. Proporciona información clara y veraz sobre tu producto o servicio. Crea canales para ello (facebook, twitter, blog…). Atiende a las quejas, críticas y sugerencias y utilízalas para mejorar. Haz que tus clientes crean en tu empresa y lo que ofreces, para así tener tu propia tribu que te ayude a diseminar los beneficios que ofreces por el mundo. Será tu mejor publicidad.
4. Comparte tu experiencia. Como tú, hay mucha gente que busca emprender un negocio digital. Tus consejos pueden ser de mucha utilidad. Escribe un blog, da charlas en tu universidad, ¡escribe un libro electrónico!
5. Demuestra que no estás aquí solo para hacer dinero. Comprométete con una asociación sin ánimo de lucro, y destina un porcentaje de tus ganancias a su causa.
6. Mantente bien informado. La tecnología y los métodos de hacer negocios online están en constante movimiento, y quedarte desfasado equivale a una sentencia de muerte para tu negocio. Visita webs especializadas y lee publicaciones relacionadas con regularidad. Observa lo que hacen los grandes. No tengas miedo. La adaptación es la clave de la supervivencia.
7. Y por supuesto, date tiempo para el ocio, el descanso, la familia y los amigos, que no todo va a ser trabajar…
Vanessa Luna